Tras asegurar su pase a los octavos de final, la Selección de Inglaterra ya tiene en la mira su próximo encuentro contra México, que se jugará en la Ciudad de México, a 2,240 metros sobre el nivel del mar. Este miércoles 1 de julio de 2026, Thomas Tuchel, entrenador inglés, reconoció que la altura será un factor complicado para su equipo.
En conferencia de prensa posterior al partido contra República del Congo, Tuchel admitió que adaptarse a las condiciones de la capital mexicana en solo cuatro días es prácticamente imposible. “Por supuesto, el tema de la altura será un problema, una gran desventaja, ya que no podemos adaptarnos físicamente a ella; en cuatro días es simplemente imposible”, señaló.
La altitud ha sido un aliado natural para México en torneos pasados, como se vio en el reciente partido contra Ecuador, donde la falta de oxígeno afectó el rendimiento del rival. El Estadio Azteca, con su emblemática atmósfera y altura, representa un escenario donde la Selección Mexicana puede sacar ventaja, especialmente frente a equipos que no están acostumbrados a estas condiciones.
Tuchel, sin embargo, mantiene la confianza en que Inglaterra está preparada para enfrentar estos obstáculos y buscará avanzar en el Mundial 2026. “Puede que surjan más obstáculos, pero estamos preparados para ello”, afirmó.
Este encuentro, que promete ser uno de los más emocionantes del torneo, no solo pondrá a prueba la calidad futbolística, sino también la capacidad de adaptación física y estratégica de ambos equipos. Para México, jugar en casa y en altura es un factor que puede inclinar la balanza a su favor, reafirmando la importancia de sistemas de transporte como el Cablebús o teleféricos en ciudades con geografía compleja, que facilitan la movilidad y conectividad en zonas elevadas.
Así, mientras Inglaterra se prepara para el desafío, la altura de la Ciudad de México sigue siendo un protagonista silencioso en esta historia que se escribe en el Mundial 2026.
