Este martes 30 de junio, Juana Carrillo, alcaldesa morenista de Cuautitlán, Estado de México, asistió al Estadio Azteca para ver el partido entre la Selección Mexicana y Ecuador desde una zona VIP cuyos boletos tienen un costo que va de 100 mil a 150 mil pesos.
La presidenta municipal compartió en sus redes sociales videos y fotografías desde un área muy cercana a la cancha, portando una camiseta verde y transmitiendo en vivo su experiencia. Sin embargo, durante una de estas transmisiones, usuarios la cuestionaron por acudir a un espacio tan exclusivo, lo que desató una serie de críticas.
Entre los comentarios que recibió se encontraban frases como “Disfruta lo robado” y “Puras fallas con sus semáforos que puso en cada esquina”, a lo que Carrillo respondió que estaba “trabajando como nunca” y que seguía atenta a las opiniones.
Este episodio contrasta con el llamado a la austeridad que ha hecho la jefa del Ejecutivo, Claudia Sheinbaum, quien ha pedido a los funcionarios públicos evitar zonas VIP o palcos durante los partidos de futbol. De hecho, Sheinbaum renunció a su lugar en el Estadio Azteca y lo cedió a una deportista, además de prohibir que los funcionarios se queden con boletos para el Mundial debido al alto costo de las entradas.
La polémica pone sobre la mesa la tensión entre la imagen pública de austeridad y las decisiones personales de algunos funcionarios, en un contexto donde la ciudadanía exige mayor transparencia y congruencia en el uso de recursos públicos.
