La confianza en las instituciones públicas se cimienta en la integridad y preparación de quienes las integran. Por eso, la reciente detención de María Concepción “N”, de 57 años, ha causado inquietud en Puebla. La Fiscalía General del Estado (FGE) la señala por presunta usurpación de profesión, al desempeñarse durante años como Químico Farmacobiólogo en el Laboratorio de Salud Pública estatal, sin contar con título ni cédula profesional.
Este caso nos remite al de Marilyn Cote, la falsa psiquiatra que el año pasado generó polémica en la entidad al atender pacientes y prescribir medicamentos controlados sin la formación necesaria. Ahora, la historia se repite con una trabajadora pública que, según las investigaciones, ejerció funciones especializadas en microbiología de alimentos desde 2018 hasta 2025, pese a carecer de acreditación profesional.
La detención ocurrió el pasado 13 de mayo en inmediaciones del Complejo Médico Sur, donde se ubica el Laboratorio de Salud Pública. La investigación estuvo a cargo de la Unidad de Apoyo Policial de Combate a la Corrupción, que, tras recabar pruebas, cumplimentó el mandato judicial contra la ahora imputada.
La Fiscalía de Puebla continúa recabando información y realizando las diligencias pertinentes para deslindar responsabilidades conforme a derecho. Casos como este subrayan la importancia de fortalecer los filtros de contratación y supervisión en el sector público, para garantizar la seguridad y bienestar de la población, así como la confianza en el Estado.
La sociedad espera respuestas claras y acciones firmes que refuercen el compromiso de las autoridades con la legalidad y el orden, valores fundamentales para la vida pública y el desarrollo de las familias poblanas.
