Una tragedia sacudió el popular Campamento de Elefantes Dubare, en el estado de Karnataka, al sur de la India, cuando una turista de 33 años falleció el lunes tras quedar atrapada en una pelea entre dos elefantes amaestrados. La mujer, originaria del cercano estado de Tamil Nadu, se encontraba observando el baño de los animales en un río, una de las actividades más solicitadas en este santuario, cuando ocurrió el incidente.
De acuerdo con reportes de medios locales y videos que circularon en redes sociales, el accidente sucedió cuando uno de los elefantes, aparentemente entrenado, atacó inesperadamente a otro. En el forcejeo, uno de los paquidermos cayó sobre la visitante, causándole la muerte de manera instantánea.
El Campamento de Elefantes Dubare es conocido por ofrecer experiencias de contacto directo con estos animales, como bañarlos y alimentarlos, bajo la guía de naturalistas. Administrado por la empresa pública de ecoturismo del Gobierno de Karnataka, este santuario juega un papel relevante en la conservación y turismo de la región, que alberga aproximadamente el 25% de la población total de elefantes de la India.
Tras el lamentable suceso, Eshwar Khandre, ministro de Bosques, Ecología y Medio Ambiente de Karnataka, ordenó una investigación formal y solicitó revisar y restringir las actividades que implican contacto cercano entre turistas y elefantes. La medida responde a la preocupación por la seguridad tanto de los visitantes como de los animales, y abre el debate sobre los límites del ecoturismo y la interacción humana con la fauna silvestre.
Este caso pone sobre la mesa la importancia de regular y supervisar de manera estricta las actividades turísticas que involucran animales, especialmente en contextos donde la seguridad puede verse comprometida. Muchas familias eligen este tipo de destinos buscando una experiencia educativa y cercana a la naturaleza, pero el riesgo real nos recuerda que el orden y la prudencia deben prevalecer para evitar tragedias similares en el futuro.
