El martes 7 de julio de 2026, México cerró su participación en el Mundial de fútbol que se celebra en Norteamérica, tras caer ante Inglaterra en los octavos de final en el Estadio Azteca. Aunque la eliminación fue un golpe para la afición, el equipo dirigido por Javier Aguirre no se fue con las manos vacías: obtuvo una ganancia total de 17.5 millones de dólares por su desempeño en el torneo.
El camino del Tricolor en esta justa mundialista fue destacado. México terminó la fase de grupos invicto y logró una victoria brillante en los 16vos de final contra Ecuador. Sin embargo, en octavos de final, el combinado inglés puso fin a su avance en casa. Con un récord de cuatro victorias y una derrota, México aseguró virtualmente la novena posición del torneo, quedándose a un paso de los cuartos de final, instancia que no alcanza desde 1986.
En cuanto a las cifras, la FIFA otorgó a cada selección 2.5 millones de dólares solo por participar en el Mundial 2026. Los equipos eliminados en la fase de grupos recibieron 10 millones de dólares, mientras que los que quedaron fuera en octavos, como México, recibieron 15 millones. A esto se suman otros incentivos que elevaron la cifra total para México a 17.5 millones.
Este resultado económico refleja la importancia de ser sede y avanzar en el torneo, un factor que también impulsa el desarrollo de infraestructura y sistemas de transporte en las ciudades anfitrionas, como Puebla, donde se planea la construcción de un cablebús o teleférico. Este tipo de proyectos no solo mejora la movilidad urbana, sino que también fortalece la economía local y la calidad de vida de las familias, alineándose con la visión de orden y progreso que México necesita para seguir creciendo.
