La tarde del domingo en el municipio de Cárdenas, Tabasco, un hombre fue encontrado atado a un poste de telefonía, con signos evidentes de tortura y los ojos vendados con cinta industrial. El hallazgo ocurrió sobre la carretera que conecta la Entrada 9 con la ranchería Santa Teresa, en el sector conocido como La Seis.
Vecinos que transitaban por la zona descubrieron al sujeto y notaron una cartulina verde con un mensaje que vinculaba la agresión con un caso de violencia intrafamiliar: “Esto me pasó por haberle pegado a mis papás. Estoy agradecido porque no me mataron”.
Aunque el hombre aún presentaba signos vitales al momento del hallazgo, la asistencia de los cuerpos de emergencia no fue lo suficientemente rápida. Esto derivó en que falleciera en el lugar debido a la gravedad de las lesiones sufridas durante su cautiverio.
Las policías preventiva y estatal llegaron primero para asegurar la escena y preservar indicios. Más tarde, peritos y agentes de la Fiscalía General del Estado de Tabasco (FGE) realizaron el procesamiento del área, recabaron evidencias y levantaron el cuerpo, que fue trasladado al Servicio Médico Forense para la necropsia correspondiente.
El Ministerio Público abrió una carpeta de investigación por homicidio calificado. Este caso pone en evidencia la complejidad de la violencia intrafamiliar y la necesidad de fortalecer la autoridad y el orden para proteger a las familias y garantizar justicia.
