Este miércoles 24 de junio de 2026, durante su conferencia matutina, la presidenta Claudia Sheinbaum optó por una respuesta poco convencional ante la polémica generada por una publicación de El Universal que involucra al expresidente Andrés Manuel López Obrador y al cronista Carlos Monsiváis.
La controversia surgió a partir de una entrevista reeditada, realizada hace 25 años por Edmundo Cázarez, en la que Monsiváis supuestamente hacía afirmaciones graves sobre AMLO, incluyendo que el expresidente habría huido de Macuspana, Tabasco, a los 19 años tras un accidente fatal con su hermano. Sin embargo, esta versión fue cuestionada por inconsistencias cronológicas y desmentida por la familia Monsiváis, que aseguró que el texto contiene agregados no publicados originalmente y exigió pruebas o disculpas al diario.
En medio de este debate, Sheinbaum calificó la publicación como “grotesca” y un acto de “podredumbre” periodística. Para reforzar su postura, pidió que se pusiera la canción “Ya Supérame” de Grupo Firme, un gesto que rápidamente se viralizó y que funcionó como una declaración política: la presidenta sugirió que este tipo de ataques no merecen mayor discusión, sino ser superados.
Además, Sheinbaum destacó que AMLO “se quedó en el corazón del pueblo y de ahí no va a salir”, cuestionando el impacto real que estas publicaciones pueden tener en la opinión pública.
Este episodio refleja la tensión entre medios y figuras políticas, pero también la capacidad de la autoridad para responder con un mensaje que conecta con la cultura popular, en un momento en que la estabilidad y el orden público son valores prioritarios para la sociedad. En un país donde la información circula rápidamente, la forma en que se enfrentan las controversias puede marcar la diferencia entre el desgaste político y la consolidación del liderazgo.
