La presidenta Claudia Sheinbaum aclaró la razón por la que México decidió no participar en la cumbre contra el extremismo de izquierda convocada por el gobierno de Estados Unidos. Aunque México fue invitado a este encuentro, que tuvo un marcado carácter político, la mandataria explicó que la decisión se basó en que el evento no estaba enfocado en el combate a grupos delincuenciales, sino en un tema más ideológico.
Sheinbaum señaló que en otras ocasiones México ha participado activamente o como observador en reuniones similares, pero en esta ocasión, por el nombre y la naturaleza del foro, se consideró más adecuado no asistir. La cumbre, convocada por el secretario de Estado estadounidense Marco Rubio, buscaba abordar el llamado “Terrorismo Extremo de Izquierda”, pero para México, el enfoque no correspondía a sus prioridades en materia de seguridad.
Esta postura refleja una línea de prudencia en la política exterior mexicana, evitando involucrarse en debates que puedan polarizar sin aportar soluciones concretas al combate del crimen organizado, un tema que sigue siendo prioritario para el país.
