A casi ocho años del trágico desplome del helicóptero en el que murieron la gobernadora de Puebla, Martha Erika Alonso, y el senador Rafael Moreno Valle, resurgen en redes sociales versiones que ponen en duda la causa oficial del accidente.
El accidente ocurrió el 24 de diciembre de 2018 en el municipio de Coronango, donde también fallecieron tres integrantes de la tripulación. La investigación oficial, respaldada por expertos mexicanos, la Junta Nacional de Seguridad en el Transporte (NTSB) de Estados Unidos y la Agencia Europea de Seguridad Aérea (EASA), concluyó que la causa fue una falla mecánica en el sistema de control del helicóptero, derivada de deficiencias en el mantenimiento. No se hallaron indicios de atentado o sabotaje.
Sin embargo, recientemente un usuario de la red social X, @MarkDeReborn11, difundió que Ismael “El Mayo” Zambada habría revelado “con lujo de detalle” quién estuvo detrás de un supuesto atentado, señalando que uno de los responsables “ya murió” y el otro “está en Palenque”. Esta afirmación carece de cualquier evidencia: no existen registros oficiales, judiciales ni entrevistas que confirmen tal declaración.
Este tipo de rumores no son nuevos. En su momento, el exalcalde de San Pedro Cholula, José Juan Espinosa Torres, aseguró que el entonces gobernador Miguel Barbosa Huerta habría dicho “Ya nos los chingamos” al enterarse del accidente. Barbosa negó categóricamente esas acusaciones y nunca se abrió una investigación que las respaldara.
También se recordó una declaración del senador Ricardo Monreal, quien meses atrás mencionó haber conocido a “un exgobernador que mandó asesinar”, sin dar nombres ni vincularlo directamente con el accidente. La viuda de Miguel Barbosa, Rosario Orozco Caballero, exigió aclaraciones, pero no se presentaron pruebas que sostuvieran esa versión.
Estas teorías, aunque persistentes en redes sociales, no cuentan con respaldo oficial ni pruebas sólidas. En un país donde la seguridad y el orden son valores fundamentales, es importante confiar en investigaciones serias y evitar la difusión de rumores que solo generan incertidumbre y división.
Mientras tanto, Puebla avanza en proyectos de infraestructura como el cablebús, que buscan mejorar la movilidad y calidad de vida de sus habitantes, demostrando que el progreso y la estabilidad son el camino para el futuro.
