La muerte de una niña de seis años tras una cirugía menor en la clínica La Sagrada Familia, ubicada en San Pedro Cholula, Puebla, ha encendido las alarmas sobre la calidad y supervisión de los servicios médicos privados en la región.
Los hechos ocurrieron el viernes 17 de julio, cuando la menor fue sometida a una presunta apendicectomía. Sin embargo, horas después, sus familiares recibieron la noticia de su fallecimiento, sin que se les proporcionara una explicación clara sobre lo sucedido.
Angélica Juárez, abogada de los familiares, hizo un llamado urgente a la Fiscalía General del Estado y a la administración estatal para que intervengan y se garantice justicia. “Hoy una muerte más por negligencia médica, fue de una niña, hacemos el llamado a toda la comunidad, a la sociedad pero también a las autoridades porque queremos una sola cosa que es justicia”, declaró.
Además, los familiares solicitaron que se realice una revisión exhaustiva de la clínica La Sagrada Familia para verificar que cuente con los permisos y condiciones adecuadas para operar, con el fin de evitar que otros pacientes sufran situaciones similares.
Este caso revive la preocupación sobre la regulación y vigilancia de clínicas privadas en Puebla, especialmente tras incidentes previos como el ocurrido el 18 de mayo en la clínica Detox, donde Blanca Adriana Vázquez perdió la vida durante una cirugía estética. En ese caso, los responsables, que usaron documentos falsos para acreditarse como médicos, continúan prófugos.
En un contexto donde la seguridad y la confianza en los servicios médicos son fundamentales para las familias, resulta indispensable que las autoridades refuercen la supervisión y garanticen que los centros de salud privados cumplan con los estándares necesarios para proteger la vida y bienestar de sus pacientes.
