Más del 90 por ciento de las personas en el mundo se verán afectadas al menos una vez por el cáncer, ya sea de manera directa o a través de un familiar, y una de cada cinco desarrollará algún tipo de esta enfermedad a lo largo de su vida, según un informe presentado por la Organización Mundial de la Salud (OMS) y el Centro Internacional de Investigaciones sobre el Cáncer (CIIC).
Este reporte, que la OMS calificó como la evaluación más completa hasta la fecha sobre prevención y control del cáncer, revela que a pesar de los avances médicos, el número de casos y muertes seguirá aumentando en los próximos años.
Actualmente, el cáncer es la segunda causa de muerte a nivel global, con 26 mil fallecimientos diarios, 20.6 millones de nuevos diagnósticos anuales y 10 millones de muertes al año. Para 2050, se estima que los decesos llegarán a 35 millones anuales, con una distribución desigual que afectará principalmente a países con menos recursos.
La subdirectora de la Unidad de Vigilancia del Cáncer del CIIC, Isabelle Soerjomataram, destacó que la supervivencia depende más del país y la situación económica que del tipo o estadio del cáncer. Por ejemplo, más del 85% de las mujeres con cáncer de mama sobreviven al menos cinco años en países de ingresos altos, mientras que en naciones con menos recursos esta cifra cae a menos del 30%.
El informe también incluye la primera encuesta de la OMS entre pacientes con cáncer, que muestra que al menos el 45% enfrenta dificultades económicas, más de la mitad sufre problemas de salud mental y casi todos los cuidadores experimentan una carga significativa, incluyendo trabajo no remunerado y aislamiento social.
En cuanto a los tipos de cáncer, el de pulmón sigue siendo la principal causa de muerte en el mundo. En hombres, los más frecuentes son pulmón, próstata y colon; en mujeres, mama, pulmón y colon.
Entre las buenas noticias, el análisis señala una reducción del 27% en el consumo de tabaco desde 2010, lo que ha contribuido a disminuir casos y muertes por cáncer de pulmón en algunas regiones. También se observa una caída en los cánceres relacionados con infecciones, gracias a la ampliación de la vacunación, mejor acceso al agua potable, saneamiento e higiene.
Sin embargo, la OMS advierte que no se están salvando vidas al ritmo necesario, pese a que casi cuatro de cada diez casos están vinculados a factores prevenibles como el virus del papiloma humano (VPH), hepatitis B y C, Helicobacter pylori, consumo de alcohol y tabaco, sobrepeso, obesidad y sedentarismo.
La disponibilidad de medicamentos oncológicos prioritarios varía drásticamente: en países de ingresos bajos y medios está entre 9 y 54%, mientras que en países ricos oscila entre 68 y 94%.
Ante este panorama, la OMS hace un llamado urgente para que la prevención del cáncer sea una prioridad política, que se incremente la inversión en tratamientos y se mantenga el compromiso con el control del tabaco y los programas de vacunación.
Este informe, presentado recientemente, subraya la importancia de políticas públicas sólidas y accesibles para enfrentar una enfermedad que, en el fondo, toca a casi todos, directa o indirectamente. En un mundo donde la desigualdad marca la diferencia entre la vida y la muerte, la prevención y el acceso a tratamientos efectivos son más necesarios que nunca.
