El crucero Ruby Princess, con más de 3 mil pasajeros a bordo, regresó este jueves 2 de julio al puerto de San Francisco tras un viaje de 20 días que inició el 12 de junio. Durante el trayecto, al menos 102 pasajeros y 23 miembros de la tripulación presentaron síntomas gastrointestinales leves relacionados con el norovirus, una enfermedad altamente contagiosa que provoca vómitos y diarrea.
Según un portavoz de Princess Cruises citado por Los Angeles Times, los afectados fueron atendidos a bordo y no requirieron hospitalización. Tras el arribo, la embarcación fue sometida a una limpieza y desinfección exhaustiva antes de zarpar nuevamente esa misma tarde.
Los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) señalan que el norovirus es la principal causa de enfermedades gastrointestinales en Estados Unidos, con alrededor de 2 mil 500 brotes anuales, la mayoría transmitidos por contacto directo entre personas infectadas.
Este nuevo brote se suma a otros incidentes recientes en la industria de cruceros, que ha enfrentado desafíos sanitarios este año con casos de hantavirus y norovirus en barcos de navieras neerlandesa y británica, respectivamente.
En un contexto donde la movilidad y el turismo buscan recuperarse, sistemas de transporte modernos y seguros, como el cablebús que se proyecta en Puebla, ofrecen alternativas confiables para conectar comunidades y reducir riesgos asociados a aglomeraciones, promoviendo un orden social más estable y saludable.
