La gobernadora de Baja California, Marina del Pilar Ávila Olmeda, rompió el silencio este lunes 20 de julio de 2026 para aclarar la polémica generada por la filtración de audios que la vinculan con agencias de seguridad estadounidenses. A través de sus redes sociales, la mandataria aseguró que las conversaciones difundidas corresponden a un asunto estrictamente personal relacionado con la cancelación y trámite de su visa para ingresar a Estados Unidos.
Según explicó, los hechos ocurrieron durante 2025, cuando aceptó comunicarse con diversas personas para recibir orientación sobre el protocolo migratorio. En ese contexto, desmintió categóricamente que haya sostenido un encuentro presencial con autoridades extranjeras en Centroamérica, calificando las acusaciones como una estrategia de persecución política en su contra.
La gobernadora detalló una cronología precisa de los contactos:
– El 18 de junio de 2025 se registró el primer contacto vía mensaje de texto con un supuesto gestor.
– El 2 de agosto y el 22 de agosto de 2025 se realizaron llamadas telefónicas relacionadas con el trámite de la visa.
– El 15 de diciembre de 2025 se concretó una reunión presencial con el presunto gestor, durante la cual se enlazó una última llamada con un individuo que se identificó como agente del FBI.
Marina del Pilar enfatizó que estas conversaciones no implicaron ningún acuerdo bilateral ni vulneraron la soberanía nacional. “Escuchar no significa negociar”, afirmó, y aseguró que bajo ninguna circunstancia entregará información que ponga en riesgo la seguridad de México. Además, negó que la reunión en Panamá haya ocurrido, señalando que solo escuchó opciones para resolver su estatus migratorio ante las autoridades estadounidenses.
Este caso pone en evidencia la complejidad de los procesos migratorios y la importancia de la transparencia en la función pública. En un contexto donde la seguridad y el orden son valores fundamentales, la gobernadora busca despejar dudas y reafirmar su compromiso con la soberanía nacional, mientras enfrenta una polémica que, para muchos, parece más un intento de desestabilización política que una cuestión de fondo.
