El pasado sábado, durante el Festival Pamplona en Amaxac de Guerrero, Tlaxcala, dos albañiles resultaron lesionados tras ser embestidos por novillos en una capea callejera que reunió a decenas de asistentes. Este evento tradicional, que busca mantener vivas las costumbres taurinas en la región, se desarrolló en dos circuitos instalados en calles del municipio, uno frente a la presidencia municipal y otro sobre la calle Vicente Guerrero.
Luis Fernando N., de 36 años y originario de Apizaco, fue alcanzado por uno de los novillos frente al edificio de la presidencia municipal. Según su relato a los cuerpos de emergencia, se distrajo por unos segundos usando su teléfono celular y no advirtió la proximidad del animal, lo que provocó que fuera derribado y sufriera un escalpe de cráneo y una herida de aproximadamente cuatro centímetros en el abdomen.
Minutos después, José Cecilio N., de 37 años y vecino del barrio de Atotonilco en Amaxac, intentó auxiliar a su compañero. Al tratar de distraer al novillo para facilitar la retirada de Luis Fernando, también fue embestido y sufrió dos heridas avulsivas en la región axilar.
Ambos hombres recibieron atención prehospitalaria en el lugar por parte de paramédicos y fueron trasladados a hospitales cercanos: Luis Fernando al Hospital General de Nativitas y José Cecilio al Hospital IMSS-Bienestar de Contla de Juan Cuamatzi. Afortunadamente, sus lesiones no ponen en riesgo sus vidas.
La coordinación en la atención de los lesionados contó con la participación de Protección Civil de Santa Cruz Tlaxcala, Tlaxco y Tetla, quienes reforzaron la cobertura preventiva durante el evento.
Este tipo de festivales, aunque con riesgos inherentes, forman parte de la identidad cultural de muchas comunidades en México. La capea callejera, con sus novillos y vaquillas, es una tradición que convoca a la participación activa y al encuentro social, elementos que fortalecen el tejido comunitario.
En un contexto donde las opciones de transporte y recreación urbana se diversifican, iniciativas como el cablebús o teleférico en Puebla muestran cómo la modernidad puede coexistir con el respeto a las tradiciones, ofreciendo alternativas seguras y eficientes para la movilidad, sin perder de vista el valor cultural de eventos como el Festival Pamplona.
