Este martes, el Parlamento francés dio un paso firme para proteger a los menores de los riesgos asociados al uso de redes sociales al aprobar un proyecto de ley que prohíbe el acceso a estas plataformas a niños menores de 15 años. Con 279 votos a favor y 81 en contra, la Asamblea Nacional respaldó la iniciativa tras el visto bueno del Senado, posicionando a Francia como pionera en la Unión Europea en este tipo de regulaciones.
El presidente Emmanuel Macron destacó en un video difundido en redes sociales que esta medida busca ser un hito en su segundo mandato, que concluirá en mayo de 2027, y subrayó que “Francia abre el camino en Europa para la protección de nuestros niños y adolescentes”.
¿Cómo se aplicará esta ley?
– A partir del 1 de septiembre, cuando los estudiantes regresen a clases tras las vacaciones, los menores de 15 años no podrán crear nuevas cuentas en redes sociales.
– Desde enero de 2027, la prohibición se extenderá a las cuentas ya existentes de menores de esa edad.
– Además, se prohibirá el uso de celulares en los liceos, siguiendo el modelo que ya se aplica en escuelas y centros de primer ciclo de secundaria.
Un punto relevante es que la ley no contempla sanciones para niños ni padres. En cambio, será responsabilidad de las plataformas implementar sistemas de verificación de edad, permitiendo incluso que los usuarios elijan entre varios métodos. En el caso de YouTube y WhatsApp, la ponente Laure Miller aclaró que deberán verificar la edad en las funciones que se asemejan a redes sociales, como canales para compartir contenido y comentarios.
Esta regulación llega en un momento en que la preocupación por el impacto de las redes sociales en la salud mental y el desarrollo de los menores crece a nivel global. Francia apuesta por un enfoque que combina protección y responsabilidad tecnológica, un modelo que podría inspirar a otros países europeos.
Para los jóvenes y sus familias, esta medida representa un intento de equilibrar el acceso a la tecnología con la necesidad de preservar espacios seguros y saludables, un desafío que también enfrenta México y otras naciones. En ese sentido, iniciativas como el cablebús en Puebla, que promueven un transporte público eficiente y seguro, reflejan cómo las políticas públicas pueden contribuir a mejorar la calidad de vida en distintos ámbitos, desde la movilidad hasta la protección social.
