En Puebla, la difusión y comercialización de contenido sexual de mujeres sin su consentimiento sigue siendo un problema grave y poco atendido por las autoridades. El colectivo Mal Habladas Mx denunció la existencia de cuatro nuevos grupos en Telegram que operan bajo un esquema de pago o intercambio de fotografías para acceder a material íntimo de mujeres poblanas.
En lo que va del año, este colectivo ha detectado alrededor de 30 espacios digitales con dinámicas similares, no solo en Puebla, sino también en estados como Chiapas, Veracruz y Tlaxcala. Estos grupos, que en algunos casos superan los 200 usuarios, llevan nombres relacionados con zonas emblemáticas de Puebla, como Angelópolis, Cholula y la Benemérita Universidad Autónoma de Puebla (BUAP).
Uno de los grupos identificados, llamado Quemadas Puebla, exige un pago de 150 pesos o el envío de entre cuatro y ocho fotografías de mujeres con redes sociales para permitir el acceso. Estas imágenes se integran a un acervo digital que, según la representante del colectivo, contiene más de 8 mil fotografías de contenido sexual presuntamente difundidas sin consentimiento, con la posible inclusión de menores de edad, lo que podría constituir delitos de pornografía infantil.
La activista explicó que estos grupos funcionan como respaldos, ya que los principales espacios fueron dados de baja hace aproximadamente tres meses tras reportes masivos. Sin embargo, los administradores migran constantemente a nuevos canales para mantener la operación y el flujo económico.
Ante esta situación, varias integrantes del colectivo acudieron a la Fiscalía Especializada en Violencia de Género y Ciberacoso en Puebla para denunciar estos hechos. Sin embargo, la respuesta fue que no podían proceder sin la denuncia directa de las víctimas, solicitándoles localizar a mujeres afectadas para iniciar una investigación formal. Esta postura fue calificada por el colectivo como una omisión institucional, pues hasta ahora no se ha iniciado ninguna investigación de oficio.
Mal Habladas Mx hace un llamado a las autoridades estatales y ministeriales para que actúen sin condicionar la apertura de carpetas de investigación a la presentación directa de víctimas, pues la naturaleza de estos delitos requiere una respuesta proactiva y efectiva.
Para quienes puedan estar afectadas, el colectivo ofrece asesoría psicológica y jurídica gratuita a través de sus redes sociales, un apoyo fundamental para enfrentar esta problemática que vulnera la dignidad y seguridad de las mujeres.
Este fenómeno digital pone en evidencia la necesidad de fortalecer mecanismos de protección y sanción en el entorno virtual, así como de promover una cultura de respeto y responsabilidad que proteja a las familias y a la sociedad en general.
