La presidenta Claudia Sheinbaum aclaró este miércoles 8 de julio de 2026 que la revisión anual del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC) no representa un castigo ni un riesgo para las inversiones en el país, ni afecta la vigencia del acuerdo comercial.
Durante su conferencia matutina, la mandataria atribuyó este nuevo esquema a una política proteccionista impulsada por el gobierno de Donald Trump, que también impacta a Canadá. Sheinbaum recordó que el tratado mantiene su vigencia por 10 años, tal como se estableció tras la revisión de 2026, y que las evaluaciones anuales están previstas en caso de que los tres países no acuerden extenderlo por otros 16 años.
La presidenta rechazó las versiones que vinculan esta revisión con problemas de seguridad en México o con un supuesto castigo de Washington, y subrayó que la medida responde a una estrategia comercial de Trump, quien desde el inicio de su administración aplicó aranceles a diversos países.
En este contexto, Sheinbaum destacó que el gobierno mexicano trabaja para fortalecer la producción nacional a través del Plan México, y resaltó la solidez de la plataforma exportadora del país: cerca de cuatro millones de vehículos se exportan anualmente, mientras el mercado interno absorbe alrededor de 1.5 millones de unidades.
Este crecimiento en ventas refleja una mayor participación de vehículos fabricados en México, tras años de aumento en la importación de unidades. Además, la fuerte integración productiva entre México y Estados Unidos se mantiene como un pilar fundamental, con empresas IMMEX que generan alrededor de tres millones de empleos directos y producen desde componentes para robots hasta turbinas de avión, evidenciando una industria cada vez más especializada.
Sheinbaum también recordó que México sigue siendo el principal socio comercial de Estados Unidos y uno de sus mayores compradores, incluso con los aranceles aplicados al acero, aluminio y vehículos. A pesar de estas medidas, las exportaciones mexicanas hacia ese mercado han incrementado.
Finalmente, la presidenta adelantó que el gobierno busca diversificar mercados y fortalecer vínculos económicos, mencionando la reciente aprobación por parte del Parlamento Europeo de la actualización del acuerdo comercial con la Unión Europea. Sobre las finanzas públicas, aseguró que la recaudación fiscal mantiene un ritmo similar al del año pasado y que las aduanas comienzan a recuperar ingresos tras el aumento de importaciones registrado en mayo y junio.
Este enfoque apunta a consolidar la estabilidad económica y comercial de México en un entorno global complejo, donde la cooperación y la especialización industrial son clave para el desarrollo sostenible.
