Durante varios días, un jaguar macho de gran tamaño fue captado rondando las ruinas del sitio arqueológico maya de Ichkabal, ubicado a 40 kilómetros de la laguna de Bacalar, en Quintana Roo.
Las imágenes, obtenidas mediante cámaras trampa, muestran al felino desplazándose por la zona selvática que forma parte de su hábitat natural, confirmando así la presencia de esta especie en el área.
Este hallazgo no solo resalta la riqueza natural que rodea a los vestigios arqueológicos, sino que también subraya la importancia de conservar estos espacios donde la historia y la biodiversidad conviven. En un país donde el desarrollo y la modernidad avanzan, iniciativas que protejan tanto el patrimonio cultural como el medio ambiente son fundamentales para mantener el equilibrio y el orden que valoramos.
