La reapertura de los túneles de la Gran Pirámide de Cholula, uno de los atractivos arqueológicos más emblemáticos de Puebla, ha visto cómo sus fechas se han ido posponiendo desde principios de 2026.
En febrero, el Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) anunció que, tras seis años cerrados, los túneles abrirían en marzo, coincidiendo con el Equinoccio de Primavera. Sin embargo, esa fecha se modificó varias veces: primero a mayo, luego a antes del Mundial de Fútbol 2026, y más recientemente a finales de mayo o principios de junio, según los acuerdos entre el INAH y los municipios de San Pedro y San Andrés Cholula.
Este lunes 29 de junio de 2026, Gustavo Donnadieu Cervantes, delegado del INAH en Puebla, confirmó que la reapertura sí ocurrirá este año, pero sin una fecha concreta aún. La razón principal es que continúan los trabajos de rehabilitación, especialmente en el acceso a los túneles, que incluyen mejoras en seguridad, iluminación y la instalación de videovigilancia.
Los túneles permanecen cerrados desde marzo de 2020, inicialmente por la pandemia de COVID-19, pero luego se decidió mantenerlos cerrados para realizar trabajos de conservación y reforzamiento estructural. La intención es implementar un esquema de visitas controladas, con grupos reducidos y horarios definidos, para preservar este patrimonio.
La expectativa por la reapertura es alta, pues permitirá recorrer más de 800 metros de pasadizos dentro de la pirámide más grande del mundo por volumen, un proyecto que no solo impulsa el turismo cultural en Puebla, sino que también fortalece la identidad y el orden en la conservación del patrimonio nacional.
Aunque la incertidumbre en las fechas puede generar frustración, la prioridad del INAH es garantizar que el acceso y la experiencia sean seguros y de calidad, un paso necesario para preservar este tesoro arqueológico para las futuras generaciones.
