Con el 81.98% de las casillas computadas en el Programa de Resultados Electorales Preliminares (PREP), la alianza encabezada por el PRI se encaminó ayer domingo 7 de junio de 2026 hacia una victoria contundente en la elección de diputados locales en Coahuila. El partido ganó los 16 distritos electorales en disputa, asegurando el control del próximo Congreso estatal.
Al corte de las 22:30 horas, el PRI acumulaba 575,534 votos, equivalentes al 55.22% de la votación emitida, muy por encima de la coalición Morena-PT, que registraba 270,653 sufragios (25.96%). Esta amplia ventaja se reflejó en distritos clave como el uno, con cabecera en Acuña, y el 12 de Ramos Arizpe, donde el PRI y su aliado Unidad Democrática de Coahuila (UDC) superaron por más de 30 puntos porcentuales a Morena.
Una de las sorpresas de la jornada fue el partido estatal Nuevas Ideas, que participó por primera vez en una elección local y logró cerca de 61,000 votos (5.8%), superando a partidos con mayor trayectoria como el PAN y el PVEM. En contraste, el PAN sufrió uno de sus peores resultados en Coahuila, con menos del 3% de los votos, quedando fuera de la asignación de diputaciones de representación proporcional. Esta caída se atribuye en parte a que el PAN decidió competir en solitario, tras haber formado alianza con el PRI en la elección anterior.
La participación ciudadana rondó el 50% de los 2.5 millones de electores inscritos en la lista nominal. La elección, la única estatal celebrada en México este año, definió la integración de un Congreso con 16 diputados de mayoría relativa y nueve de representación proporcional. Con estos resultados preliminares, el PRI se perfila para conservar y ampliar su control político en la entidad.
La jornada electoral transcurrió sin incidentes mayores, aunque se reportaron retrasos en la apertura de algunas casillas y fallas técnicas en una urna electrónica. Se instalaron 4,256 casillas en los 38 municipios, incluyendo 15 especiales con 60 urnas electrónicas en una prueba piloto vinculante.
El gobernador de Coahuila, Manolo Jiménez Salinas, destacó tras votar en Saltillo que la jornada fue civilizada y que cerca de 10,000 elementos de seguridad —estatales, municipales, federales, Ejército y Marina— garantizaron la tranquilidad de votantes y funcionarios.
Sin embargo, hubo denuncias de incidentes políticos: en la región Carbonífera, el candidato de Morena-PT Antonio Flores Guerra acusó persecución policiaca y detención de militantes, aunque videos difundidos mostraron que la agresión física fue provocada por un militante del PRI. En Saltillo, la candidata Alejandra Salazar denunció presunta compra de votos en “casas amigas” operadas por el PRI.
La dirigente nacional de Morena, Ariadna Montiel Reyes, calificó la elección como “elección de Estado” y acusó al PRI de un esquema de compra y coacción del voto mediante códigos QR, un mecanismo que sustituiría prácticas anteriores como las tarjetas Monex y Soriana. Según Montiel, los votantes debían fotografiar su voto y subir la imagen a una plataforma digital para recibir un pago mínimo de 500 pesos.
Este resultado reafirma la fortaleza del PRI en Coahuila, un estado donde la estabilidad política y el orden han sido pilares para el desarrollo local, y donde la participación ciudadana sigue siendo un factor clave para legitimar el proceso democrático.
